viernes, 5 de junio de 2015

MORIR PARA VIVIR



MORIR PARA VIVIR
I
Paseé con tus ojos de miel,
miré lo que me enseñaste a ver,
gravé Tus palabras en mi piel;
sentí que debía  morir.
II
Un dulce sabor quedó en mi,
Mezclaste amor, paz y reí.
El llanto se fue y a vivir volví
Pues Tú eres la razón de mí existir.
III
Mi vida cambió luego que morí,
Maté mi carne, mis deseos por Ti
Morir al yo me hizo revivir
Lo que siempre quisiste fuera para mí.

IV
Nueva criatura ahora yo soy
Porque no vivo yo, Tú vives en mí,
Para mí el morir es Cristo
 ¡Aleluya! Tú vives en  mí.


AUTORA: MARLENI RAMOS

...JUNTAS DE NUEVO

JUNTAS DE NUEVO

Hace algún tiempo escribí: “Tú siempre estás, no imagino el día en que no estés”. Pero ahora, no tengo nada que imaginar, eso ahora es una realidad, porque ya no estás, cambiaste tus vestiduras viejas por unas nuevas y te fuiste.

Sé que estás mejor, nunca estuviste tan bien como en este momento, pero...me haces falta, te extraño, ¿Será egoísmo? ¿Dependencia? ¿Miedo? No sé.  Me acostumbré a verte cada vez que así lo deseara, me acostumbré a tus llamados, a pasear junto a ti.  A leerte ese libro negro que tanto disfrutabas.

Hoy siento un vacío enorme, camino y mi mirada no se fija en ninguna parte, salvo en alguna cosa que pueda empujar con mis pies. Mis hombros parecen cansados pues no logran estar erguidos y mis pasos... mis pasos cada vez son más lentos. No quiero hablar con persona alguna de lo que estoy sintiendo. Deseo estar a solas o contigo, pero tú no estás.

¿Sabes? no recuerdo si me quedó alguna deuda pendiente contigo. Te ruego me perdones si tardé mucho tiempo en cancelar mis deudas. Cuando me dí cuenta que te estabas alistando para irte me apresuré y fui abonando cada día un poquito. Lo último que hice fue escribir un poema dedicado a ti y te lo leí. Te gustó tanto que ese día me diste un beso, creo que si alguna vez pensé que me debías algo ese beso fue suficiente,  ese beso saldó toda posible deuda de amor que estuviera faltando. Mis emociones se están calmando, tengo la seguridad de que te veré de nuevo.

Estoy alistando mis vestiduras como me enseñaste y se estarán listos en el momento justo, para así en lugares de delicados pastos descansar por largos días.

Autora: Marleni Ramos

Caracas, Venezuela

ALONDRA

ALONDRA


Junto a ti me siento indefensa, débil, frágil, como polvillo de arena en medio del mar.  En tus manos es cuando soy, es cuando deseo escucharte, escucharme, sentirme armoniosa, amable, tierna, querida. Es cuando tu amor cual un arco iris se  ve  reflejado en mí.

Tu amor es seguro, duradero, suave como el vuelo de una Alondra, tu amor es Chesed, todo misericordia, justo. Me da la certeza de que no estoy sola… siento que soy una y los dos a una misma vez.

Unidos moveremos montañas, crearemos maravillosas obras, venceremos al mundo. Juntos podemos hacer milagros, el milagro del amor. Sin ti no sobreviviría un instante, sin ti nada soy.

Eres quien alimenta mi alma, mi espíritu, mi ser. Quien me cobija con tu infinito amor, yo sé corresponderte porque Tú me has enseñado. ¿Qué por qué te amo?.. Te amo porque Tú me amaste primero.

Siempre seré tu Alondra y Tú serás mi nido.

Autora: Marleni Ramos

miércoles, 18 de febrero de 2009

MI MAS PRECIADO TESORO

Mi MAS PRECIADO TESORO

Cuando abrí la ventana, debajo de ella ­–para mi asombro- pude ver el mar. No pude contener lo que estaba sintiendo, fue algo mágico, quería salir corriendo y mojar mis pies, saltar en el agua cómo un pez. Estaba tan excitado y atemorizado por lo que desconocía que casi no podía emitir palabra alguna. Por toda esa inmensidad de agua que me embriagaba. Mis padres, al verme así, decidieron que primero tomaríamos el desayuno y luego iríamos a la playa.

Durante casi todo el viaje estuve despierto, pero el cansancio me venció. Era bastante entrada la noche cuando llegamos. Mi padre me llevó en brazos a la cama.

Vivíamos en las afueras de San Cristóbal, una ciudad de Venezuela, donde a lo lejos sólo se divisaban las montañas. Roxana y Julio Fuentes, como se llamaban mis padres, tenían una granja. En ella criaban ganado vacuno, porcino y aves; desarrollaban también la agricultura. La granja era tan grande que los mantenía ocupados la mayor parte del tiempo, por eso casi nunca me llevaban a vacacionar. Siempre pendientes de los negocios que les heredaron los abuelos.

Ver el mar frente a frente, sentir como su olor me invadía, oír su voz susurrante y ver la cadencia de su danza, fue el más grande impacto que he mantenido en mi memoria toda mi vida. Nunca antes lo había visto así. En toda su plenitud. Sólo en fotos.

Recuerdo que me trague las panquecas y el jugo de naranja que mi madre había preparado, como si fuera una de esas máquinas destructoras de papel. Ni siquiera los saboreé, mis padres casi no pudieron comer por mi apuro en salir, y entre risas me llevaron hasta allá.

Me paré frente al mar, mis padres se encontraban tras de mí. Me parecía tan grande y majestuoso con ese ir y venir imparable, con su ruido tan peculiar y calmante, con esa profundidad que desconocía pero que intuía. Fue todo un espectáculo, ver las gaviotas revoloteando para luego zambullirse por un pez, ver a las personas paradas en los malecones pescando. Admirar uno que otro barquito, como solía llamarlos, navegando mar adentro.

Y yo, ahí, parado con mi paleta de colores, dibujando en mi mente cada detalle, cada momento, con sus respectivos matices para que no se me escapara ninguno.

¡Ninguno se me escapó! Mi vida cambió después de ese viaje. Ahora cuando soy el encargado de la granja Fuentes, en los momentos difíciles de mi vida, me escapo y viajo a ese lugar de ensoñación que dejé guardado en un sitio dónde nadie más puede entrar… un sitio que es sólo mío. Ese es mi más preciado tesoro.